El autismo es una alteración en el neurodesarrollo de competencias sociales, comunicativas y lingüísticas y de las habilidades para la simbolización y la flexibilidad.
En el momento actual hay algunas confusiones a cerca de los distintos términos empleados para referirnos a este conjunto de alteraciones psicológicas y conductuales. A continuación trataremos de explicarlo brevemente.
Los Trastornos Generalizados del Desarrollo deben su nombre al manual estadístico donde se recogen todas las alteraciones de carácter psicológico, el DSM-IV-TR. Este manual recoge:
“Perturbación grave y generalizada de varias áreas del desarrollo: habilidades para la interacción social, habilidades para la comunicación, presencia de comportamientos, intereses y actividades estereotipados. Las alteraciones cualitativas (…) son claramente impropias del nivel de desarrollo o edad mental del sujeto.” (DSM IV TR)”
Sin embargo, cada vez es más clara la idea de que más que un conjunto cerrado estanco, el autismo ha de verse como un CONTÍNUO de posibilidades, como un ESPECTRO en el que las presentaciones son altamente heterogéneas, que implica que individuos con un mismo diagnóstico pueden variar enormemente en sus características externas (dependiendo del nivel de afectación en los componentes de desarrollo social, comunicativo lingüístico, de la flexibilidad y la simbolización, de la presencia y grado de discapacidad cognitiva etc.). De hecho en este sentido, el próximo manual diagnóstico (DSM-V) recogerá el concepto de TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA en lugar del actual (Trastorno Generalizado del Desarrollo).
No conocemos todavía cuál es la etiología concreta del autismo (cuál es su causa biológica clara) y en este sentido se están realizado múltiples investigaciones por todo el mundo.
http://www.dsm5.org/ProposedRevision/Pages/NeurodevelopmentalDisorders.aspx